Soy Joaquín García
Mayo, nacido en Alburquerque hace 81 años y residente en Getafe desde
1977 gracia por la invitación al acto sobre la memoria histórica de la que
yo fui testigo en mi adolescencia en Alburquerque.
Me hubiese gustado
estar en el acto pero por una causa de fuerza mayor no puedo asistir a
la invitación, pero no obstante envío el siguiente artículo por si
alguien lo puede leer.
Solo la verdad de la
historia, libera a los pueblos de que repitan sus errores pasados en el
futuro.
El pasado año el
pueblo de Alburquerque recuperó la verdad de su memoria y con ella la
dignidad de los que perdieron la vida por unos ideales contrarios a los
que se las quitaron. Quiero pedir en nombre de los familiares de las
victimas del franquismo en éste acto, que jamás se vuelva a distorsionar
la historia de lo que paso en este pueblo y en el resto de España en los
años de la guerra del 36.
Espero que nunca más
en ésta localidad, donde nací en 1928, y donde pasé mi adolescencia en
los años más negros y sanguinarios del franquismo, que nadie vuelva a
poner en duda mi versión de los hechos en cuanto a la gran represión que
sufrió ésta localidad durante los años de la guerra.
Y menos que el que
dude de mi verdad, sea algún descendiente de los que más tienen que
callar sobre dicha historia, por que la verdad de ésta historia es la
tenemos en el cementerio de Alburquerque con los 142 fusilados por parte
de los sublevados, contra ninguno al menos en ésta localidad por parte de
las izquierdas.
Desde el pasado año
descansan en paz en un monolito con una lapida que cubren los restos de
sus cenizas y donde además también conservaran el recuerdo de todos ellos
con sus nombres y apellidos para que sus familiares y amigos puedan
llevarles flores y recordarles después de tantos años se ausencia.
Espero que más pronto
que tarde el resto de lo represaliados por el franquismo en nuestro país,
vuelvan a casa para que sus familiares y amigos puedan darles una digna
sepultura en sus cementerios como están los de éste pueblo, y no
enterrados en una cuneta, de cualquier carretera de España.
Dentro de unos meses
cumpliré los 82 años y lo último que me quedaba que ver desde que tengo
uno de razón, era que los descendientes ideológicos de los que fusilaron a
mis paisanos alburquerqueños y en la mayoría de los pueblos y ciudades de
España, fueran los que se han querellado contra el juez Garzón.
Y no solo son los
falangistas, los responsables de todo lo que se ha armado con la querella,
sino que la derecha más rancia y nostálgica del franquismo, se han
lanzado en tromba apoyando la querella contra Garzón, es de suponer que
será por si alguno de ellos pudiesen tener alguna relación causa efecto
con la dictadura franquista.
Me produce vergüenza
como español, que nuestra justicia tenga competencia para investigan los
crímenes de lesa humanidad de otros países del mundo, y cuando el juez
Garzón intenta investigar donde están los cientos de miles de fusilados
por el franquismos, para exhumarlos, y que sus familiares puedan darle
una digna sepultura, los descendientes ideológicos de los que llevaron a
cabo dichas ejecuciones lo han denunciado.
Nadie puede entender
que el Tribunal Internacional de la Haya, contrate al juez Garzón para
investigar los delitos de otras parte del mundo y en nuestro país la
justicia de las injusticias acepta las querellas de los falangistas
contra el juez que investiga los crímenes de lesa humanidad que
cometieron en el pasado sus ascendientes de partido.
Yo fui testigo en la
Villa de Alburquerque, de las lágrimas de las esposas y familiares de
muchos de los que fueron fusilados entre hombres y mujeres en éste pueblo,
y recuerdo muy bien, que los que venían en los camiones después de las
ejecuciones eran los falangistas antecesores de partido de los que ahora
se querellan contra el juez Garzón.
Y no conforme con
arrebatarles las vidas a sus maridos, sino que las mujeres o hijas de los
que estaban en la zona republicana las pelaban al cero y las obligaban a
barrer las calles de éste pueblo para humillarla más todavía.
En el 2005 el Alcalde
de Alburquerque al que felicito por ser pionero en éste tema de la
recuperación de los rectos de las victimas del franquismo, y con el
permiso de la junta de Extremadura y la colaboración de la Facultad de
Medicina de Badajoz y bajo la dirección del paleopatólogo Diego Peral y
un equipos de universitarios, inició las exhumaciones de los restos de
todos los que estaban enterrados en la mina de Valdihuelo, tanto de la
localidad de San Vicente de Alcántara, de Villar de Rey y de
Alburquerque.
Unas exhumaciones sin
problema de competencia con la justicia, ni tampoco con ninguna
asociación nostálgica del pasado franquista y lo que debía de haber sido
un ejemplo para todas las localidades de España, ahora las consecuencias
que han originado los querellantes contra el juez Garzón no sabemos a
donde nos conducirán dicha querella.
Por último y en
recuerdo de todas las víctimas producidas por el franquismo, pido que no
se olvide el capitulo mas negro de la historia del siglo XX, y que jamás
se vuelva a distorsionar la verdad de dicha historia, y que la decisión
de recuperar a las victimas del franquismo, no es para reabrir viejas
heridas del pasado, sino un acto de dignidad humana que servirán para que
cicatricen las que llevaban abiertas desde hace 73 años.
12 de mayo de 2010.